5 de octubre de 2012

Tarta con trufa

Hoy es el cumpleaños de mi padre y era motivo suficiente para hacerle una tarta. Ésta misma, la hice el sábado pasado para el santo de mi pareja, que no iba a ser menos, pero la dichosa trufa no se montó del todo bien y quedó algo líquida. Pero a pesar de todo estaba riquísima para ser la primera vez que la hacía. Y como vi que era como yo quería, pues a repetirla. Después de estar parte del jueves y el viernes por la mañana haciéndola, el resultado final fue este.

Ingredientes:
bizcocho, os dejaré el enlace abajo, pues es el mismo que para tartas solo que con 250 gr de harina y 30 gr de chocolate en polvo (usé valor sin azúcar).
Para la trufa: 400 ml de nata para montar y 125 gr (al gusto de cada uno) chocolate para postres.
Para el almíbar: 1/2 vaso de agua, 1/2 vaso de azúcar y 1/4 de licor (opcional).

Elaboración:
Ésta tarta hay que empezar ha hacerla un día antes.
Primero empezaremos por la trufa.
Se pone a calentar la nata, cuando empiece a hervir se aparta.
Troceamos el chocolate y lo añadimos a la nata, removiendo para que se derrita bien.
Dejamos enfriar y metemos al frigorífico. Tiene que estar bien frío, lo dejamos unas horas o toda la noche.
Ahora vamos a por el bizcocho, que será de chocolate.
Mientras se hace, prepararemos el almíbar.
Ponemos el agua y el azúcar en un cazo, removeremos para que se deshaga el azúcar y dejaremos hervir unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando (si no usáis licor, ya estará terminado).
Pasado ese tiempo, le añadimos el licor y dejamos evaporar el alcohol, removiendo continuamente durante 3-4 minutos. Dejamos enfriar.
Cuando termine de hacerse el bizcocho, lo sacaremos y pondremos sobre una rejilla hasta que se enfríe.
Al día siguiente montaremos la trufa, bien fría, con la batidora de varillas.
Cortamos el bizcocho en partes.
Mojamos con el almíbar, que se quede empapado pero no demasiado si no recalará.
Ponemos una generosa capa de trufa.
Una capa de bizcocho con almíbar, otra capa de trufa y la última parte del bizcocho que mojaremos también con el almíbar.
Me quedó así después de pelearme por intentar emparejarlo jaja.
Hora de decorar, una capa por encima y las pequeñas bolitas; como me quedé sin trufa, monté un brik de nata lo malo es que se me olvidó añadirle azúcar, pero bueno.
Al final la decoración quedó así a falta de las velas que me esperaban en mi casa.
La cara que puso no tiene palabras y estaba riquísima.
Entre mi padre, mi madre, mi hermano, mi abuela, mi pareja y yo, no quedó prácticamente tarta.